Hacer slow play es jugar las manos fuertes de forma pasiva.
Cuando un jugador hace slow play simplemente sigue el ritmo de juego de sus oponentes pasando ó igualando, y no apuesta ni sube. La idea es jugar una buena mano como si realmente no la tuviéramos, de esta manera, arriesgamos el bote actual para ganar más al final. Eta forma de juego es muy peligrosa, porque cualquier carta nueva en la mesa, podría darle la victoria a uno de tus oponentes.
La razón por la que se hace slow play, es porque se tiene una mano muy fuerte, pero existe la posibilidad de que los demás jugadores se retiren ante cualquier apuesta. Ganar de esta forma a veces es casi como perder. Por lo tanto, te limitas solamente a igualar, de esta manera se mantiene a propósito a los oponentes en la partida, permitiendo cualquier cambio en la situación.
Esta forma de juego solo es recomendable cuando la situación es realmente adecuada. Aquí hay unos consejos para tener en cuenta antes de hacer slow play:
- Cuantas más rondas de apuestas queden, más probabilidades tiene tu mano, pero también más riesgos.- Cuantas más cartas le den a tu oponente la segunda mejor mano, mejor.- Entre más grandes sean las apuestas en relación al bote, será mejor el slow play.- Sera más fácil atrapar a tus oponentes mientras escondas más tu slow play.
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